lunes, 11 de mayo de 2009

Eres único

Nada puede detenerme, hoy no. Siento la fuerza en mi interior. Siento las ganas de correr a toda velocidad, sin parar, atravesando muros de madera, de ladrillo, de cemento. El hormigón no podrá conmigo, el cansancio no conseguirá vencerme. La sangre en mi pies no será un impedimento, al igual que tampoco lo será el fuerte palpitar de mi corazón, ni las múltiples gotas de sudor que bañen todo mi cuerpo.
Correré con todas mis ganas hasta sentir que todo lo malo ha quedado atrás, que por fin lo he olvidado todo, y que se abre un mundo nuevo que tan solo a mi me pertenece y me brinda una nueva oportunidad, oportunidad para volver a ser feliz, para volver a ser persona, para poder sentirme especial de nuevo, diferente a todos.
Tengo claro que lo conseguiré.
Quizás tarde muchas horas, puede que días o incluso meses, pero sé que existe una meta, solo tengo que encontrarla, pero no dudo de su existencia, jamás.
Todos podemos ser fuertes olvidando lo malo que nos ha pasado o nos han hecho para seguir adelante. Recordándolo para hacernos más fuertes y aprender de nuestros errores.
Si existe otra vida, no sé quién o qué seré, por eso tengo que aprovechar ésta, porque sé que en ella hay demasiadas cosas buenas, demasiadas cosas que quizás nunca vuelva a tener, ¿quién sabe si en mi próxima vida seré un simple borrachuzo? O peor, una simple rata o una mosca. Sé que no debería hablar así, ya que hay que valorar la vida de todo ser vivo, pero no es tan fácil, al menos no cuando te puede tocar a ti esa vida que en realidad no desearías por nada del mundo. La sinceridad es básica en uno mismo, porque solo siendo sincero, uno puede aproximarse a saber lo que es y lo que quiere.
Seguro que tú no sabes lo que quieres, al igual que la mayoría de la gente, pero yo sí sé lo que quiero. Lo quiero todo y no quiero nada, eso es, todo y nada. Todo para poder ser feliz. Nada para que los demás lo sean. Si los demás son felices, yo soy feliz, y si yo soy feliz los demás también son felices...¿rebuscado a la par que irónico? Quizás, puede ser, pero la vida es así. Cuanto más egoísta se creé uno más se engaña, porque siempre hay alguien que le importa. Cuanto menos egoísta se creé, más se miente, porque él siempre está por encima de todos y todo.
Todo esto se contradice, y se podría rebatir de múltiples formas, lo sé, son ideas opuestas, sueltas, con poco pero mucho sentido, aunque para personas opuestas. Es así como nos damos cuenta de que somos todos diferentes, unos más que otros, pero diferentes, seguro. ¿Todavía no te crees especial?
Recuerda ese día en el que pensaste algo que nunca te atreverías a contar a nadie. Piensa lo que hiciste ese día en aquel lugar y que jamás has revelado a ningún ser. Cuenta todas aquellas costumbres, manías o peculiaridades que tan solo tu posees y que en conjunto, hacen que seas tú, no tu vecina, ni tu padre, ni Roberto, sino tu. Mírate al espejo, y observa fijamente cada uno de tus rasgos detenidamente. Tus labios, tus mejillas, tus orejas, tu pelo. Por último, mírate fijamente a los ojos, no apartes la mirada de ellos, y podrás verlo, podrás mirar dentro de ti, y ver lo que muchos dicen que es el alma.
Puede ser cualquier cosa, lo que tu creas que es, ya que es un misterio que quizás nunca llegue a descubrirse. Lo único que puedo decirte con seguridad, es que hay algo dentro que se puede mirar a través de los ojos, y ese algo, es lo que nos forma, es nuestra esencia única y personal, dónde alberga nuestro ser, nuestra personalidad, nuestra belleza. El truco es no apartar la mirada, mirar fijamente a la pupila. Solamente sabrás que lo has visto, cuando sin darte cuenta, las lágrimas empiecen a deslizarse por tus mejillas, lentamente, como aves enjauladas que son liberadas de su prisión. Vuelan libres, nadan en mar abierto. Tan solo un sentimiento ocupa todo su cuerpo, centrándose en el corazón. Es a felicidad máxima, en su punto más álgido. Nada ni nadie puede sentir esa sensación igual que tu, nadie, porque cada uno la siente a su manera. Cada uno tiene diferentes objetivos, diferentes prioridades, pero tu has conseguido lo que querías, y no podrías ser más feliz. Eres único, al fin lo sabes, estás tranquilo, ahora ya nada importa, y solo hay un pensamiento que se repite en tu cerebro, una sola frase que te toda la paz necesaria, y que dice : Eres único.
¿Y ahora, te sientes especial?

No hay comentarios:

Publicar un comentario