Este escrito lo escribí una noche de marzo en la que me sentía vacío, y necesitaba escribir algo que me hiciese sentir bien, espero que os guste, lo escribí a las 3:00h de la mañana.
No siento ni frío ni calor. Sé que lo normal sería sentir calor, la gente está en asas, con pantalones cortos, minifaldas... pero no siento calor. Debería sentir frío, pues por la ventana del autobús entra fuertemente el aire primaveral, el cual todavía no es nada cálido. Sin embargo, mi cuerpo no siente ninguna sensación, más que la de inexistencia, como un cuerpo sin alma, vacío, tan ligero como la invisibilidad; soy totalmente transparente, ¿y sabes por qué?, yo si lo sé. Porque estoy desapareciendo, poco a poco, convirtiéndome en nada. Sin ganas de pensar, se quitan las ganas de vivir, y sin ganas de vivir, la gente desaparece sin darse cuenta. El alma se convierte en aire( que no en polvo), y todas las partículas de ese ser se dispersan, vagando infinitamente de un lado al otro, recorriendo todo el mundo junto a otras partículas pertenecientes a otros seres que también han desaparecido.Quizás sea mejor así. Vagar en compañía de otras personas que sienten lo mismo que tú, que te comprenden a pesar de no ser consciente de ello, permitiéndonos así sentir algo, un amor múltple e involuntario, sin caras, ni cuerpos ni personalidad, ignorado por todos y compartido por muchos, sin importar absolutamente nada. Humanizándonos más que cuando éramos realmente humanos.
martes, 5 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario