domingo, 7 de junio de 2009

Otro escrito en Chile, 2007

En realidad, nada tengo que decir, sólo necesitaba escribir algo, pero ni sé la razón, simplemente me siento feliz y a su vez, melancólico, y quizás escribir me haga sentir un poco mejor, más liberado de mis pensamientos, que se mezclan en mi cabeza sin parar, uno tras otro, sin ningún tipo de orden y sin obtener respuesta ni solución.
Lo que no paro de preguntarme es si de verdad soy feliz, quiero decir, estoy feliz, pero no sé hasta que punto, y quiero pensar en qué necesito para ser feliz, porque no sé si estoy haciendo lo que de verdad debo hacer.
Para ser feliz necesito tener cerca a ciertas personas que no tengo, olvidar un montón de cosas que me han hecho daño en el pasado y me siguen marcando hoy día, y hacer todo aquello que me apetece hacer, pero esto no es posible. Estoy lejos de mis amigos importantes a los que me gustaría tener ahora cerca y también de mi familia. Hay cosas del pasado que no consigo olvidar, ya que no puedo saber si están superadas o no, hasta que no me enfrente cara a cara con ellas, pero que tengo claro que algo de daño siguen causándome. Y no puedo hacer lo que quiera, por miedo al rechazo de otras personas, por respeto a otras tantas, y por no hacer daño a alguna que otra que realmente no se lo merece. ¿Entonces? ¿estoy destinado a tener que seguir así? ¿sin poder ser feliz por obligaciones morales? Ya se que la persona es aquella esencia pensante con deberes y obligaciones si, ¿pero que pasa con los derechos del ser humano? yo tengo el derecho de ejercerlos cuando quiera, por eso no entiendo que me hace dudar tanto, la verdad, no es comprensible viéndolo desde ese punto de vista, pero algo dentro de mi me impide hacerlo. Lo único que me calma, es que esto es pasajero, y la verdad es que a pesar de no estar viviendo la experiencia como me gustaría, admito que la parte que corresponde a la amistad, está siendo realmente increíble, de eso si puedo sentirme satisfecho, y el saber que para el año en Madrid, tendré la libertad de hacer todo aquello que aquí me gustaría y me estoy perdiendo, es algo verdaderamente relajante, solo tengo que vencer a la impaciencia, uno no puede tener siempre lo que quiere, no siempre puede estar todo bajo control, ¿no?. Pues no, claro que no. Ya llegará mi momento, eso lo tengo totalmente claro, todavía no he encontrado lo que busco, me refiero en cuanto a mi estilo de vida, pero creo que en el fondo de mi cerebro, sé perfectamente lo que quiero, lo que busco, y lo que necesito para ser completamente feliz de una vez por todas, y estoy seguro de que si tan claro lo tengo, lo encontraré, y será entonces cuando recupere la confianza y seguridad en mi que necesito, y cuando por fin conseguiré sentirme completo, y cuando ese día llegue, prometo intentar superarme a mi mismo cada día, haciendo todo aquello que me proponga, y haciendo lo más feliz posible a todo aquel que me rodeé, para que así, cuando muera, todos piensen que fui alguien especial en sus vidas, y mi alma o lo que sea que quede de mi después de muerto, pueda sentirse bien y descansar en paz.
No se puede vivir con prisa, lo único esencial de verdad, es "vivir", simplemente eso, "vivir".

No hay comentarios:

Publicar un comentario