Nunca había sentido tanta impaciencia. Nunca había sentido tanta alegría y tristeza al mismo tiempo, por lo menos no de una forma tan prolongada, siempre había durado unos minutos, puede que incluso horas alguna vez, pero no días, y mucho menos meses. Necesito veros, tocaros, abrazaros. Saber que seguís ahí, que me seguís queriendo, auque he de admitir que eso lo tengo muy claro. Sé que vosotros también me echais de menos, y que también necesitais verme y tocarme, darme un beso y abrazarme. Soys grandes, todos y cada uno de vosotros lo soys. Ya sólo quedan días, 21 días para ser exactos, y sé que puede que pasen volando como hojas otoñales en octubre, cuya llegada es lenta y hermosa, es la mejor comparación, sin duda. Sé que estas 3 últimas semanas serán iguales. pasarán volando también, pero de una forma lenta y muy hermosa, ya que serán los últimas días con mucha de la gente que he conocido aquí, y que también aprecio un montón. Sentimientos contradictorios se alojan dentro de mi ser, sin embargo, en estos momentos, las ganas de volver a sentir a mi gente de España cerca de mi, superan a las de permanecer a tantos kilómetros de distancia de éstos, por muy bien que me sienta aquí, y por mucho que quiera a este país y a su gente. Esta experiencia y estos nuevos sentimientos que he tenido oportunidad de conocer aquí, nunca los olvidaré. Libertad es la palabra clave para este viaje. Seguridad es lo que me ha dado esta experiencia. Amor verdadero es lo que he aprendido a sentir por mi familia y amigos. Me siento querido, libre, único, afortunado. Ahora entiendo el significado de familia, amistad, amor hacia mis seres querdios y libertad. Entiendo también lo diferente que es la gente y las costumbres en el otro lado de mi mundo. A pesar de todo lo mal que he podido pasarlo a lo largo de mi vida, creo que me está siendo recompensado a medida que me hago más mayor. Ahora sé que todo lo malo me ha pasado y me seguirá pasando para aprender como es la vida, y para hacerme más y más fuerte cada dia. Ahora estoy seguro de que conseguiré muchas de las metas que me he propuesto para el futuro. Sé que soy buena persona y que algún día seré completamente feliz. Por fin he aprendido a quererme, a valorarme a mi mismo y a los que están a mi alrededor. ¿Acaso existe mayor felicidad que esa? No lo creo, por lo menos me permito el lujo de dudarlo, y si existe, algún día lo sabré por mérito propio, de eso estoy seguro, porque soy valiente, soy fuerte, y mi gente me ayudará a encontrarla. Después de todo, todavía no estoy completo, en mi corazón falta algo importante, sólo hay que ver lo que tengo, para saber lo que me falta. Tengo familia, amigos, libertad, derechos, una vida. Pero por muy bien que esto suene, quiero más. Quiero amor de verdad, quiero que mi sueño de ser un gran cineasta y escritor se cumpla algún día, y quiero ser mucho más "sabio", para poder apreciar toda la belleza que este mundo puede mostrarme en su totalidad, y que por falta de experiencia y de cultura, todavía desconozco. Estoy seguro que cada día dejo pasar miles de cosas hermosas delante de mis ojos. No tengo la seguridad de que las letras que escribo sean verdadera poesía narrada. No sé valorar el arte de muchos grandes escritores, poetas u otros artistas de toda clase debido a mi falta de sabiduría y conociemiento. Estoy aprendiendo, soy joven, y si algo bueno tiene la juventud, es la belleza que en ella reside; las ganas de vivir y de ser vivido. El no tener miedo a las cosas, aunque en muchas ocasiones esto sea inevitable. Las ganas de despertarse y mirar en el espejo unas letras pintadas con tinta invisible que dicen "carpe diem, el mundo es tuyo si lo quieres, y todo ahí fuera te está esperando, no lo esperes tu a él, porque sino, pasarán los años, y te arrepentirás de no haber hecho lo que realmente querías hacer en cada momento". Esto es algo que he aprendido en los últimos años de mi vida, y que creo que todo ser humano debe saber cuanto antes para no dejar pasar oportunidades únicas. Espero tener hijos, o por lo menos sobrinos algún día, para poder enseñarles esto desde pequeños, y que su vida sea siempre lo más completa y hermosa posible, para que aprovechen todos y cada uno de los placeres que en ella existen. La vida es realmente hermosa, y tan hermosa es, como triste, porque todos sabemos que algún día, no podremos gozarla más, por lo menos no de la misma forma o con todas aquellas personas que nos gustaría que siempre estuviesen a nuestro lado, pero es mejor no pensar en eso, o por lo menos, no a menudo. Para terminar mi gran delirio sentimental que he escupido en estas líneas sin separar ni un sólo segundo mis torpes dedos de las teclas, más que para corregir ciertas faltas, sólo quiero decir una última cosas que quizás sólo yo entienda : gracias. Os quiero, me quiero, y sé que vosotros también me quereis. Sólo eso. Sólo eso ya hace que vivir sea maravilloso, y que mi vida también lo sea.
Gumersindo José Guedella Álvarez
Lunes 26 de Noviembre de 200721:55 h
domingo, 7 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario